Conor Benn asegura que controlar sus emociones será la clave para ganar su revancha contra
Chris Eubank Jr.
En abril, Eubank se impuso en
una emocionante decisión de 12 asaltos sobre Benn en una de las mejores peleas de 2025.
Los rivales volverán a enfrentarse el 15 de noviembre en el Tottenham Hotspur Stadium. La revancha en peso mediano, patrocinada por Riyadh Season y The Ring Magazine, será
transmitida en exclusiva por DAZN a nivel mundial.
Tras haber compartido el ring con Eubank, Benn (23-1, 14 KOs) cree tener la ventaja física sobre el púgil de 35 años y, en una entrevista con Boxing Now, enumeró sus fortalezas:
“Tiempo de reacción, explosividad, condición física, resistencia.
Creo que lo único que jugó en mi contra fueron mis emociones. Pero eso es un ‘tú contra tú’, algo en lo que debo trabajar para la segunda vez.”
Benn es temperamental, pasional, y necesitará luchar contra sus propios instintos si quiere pensar con frialdad en la revancha.
“Definitivamente fue una debilidad de cara a la primera pelea, había muchas emociones.
Era mi primera pelea en casa [Reino Unido] en casi tres años. Creo que lo que pasó es que quería lastimar a Chris y darle a los aficionados la pelea que deseaban. Pero a veces tienes que ser egoísta y decir: ‘OK, tal vez debo hacer una pelea más aburrida, ganar de forma más técnica en vez de entrar ahí y hacer lo que quiero’.”
El primer combate entre ambos fue un verdadero relámpago en botella.
Tras una tumultuosa y polémica preparación de dos años y medio, la velada fue ganando intensidad desde que los aficionados empezaron a llenar el estadio.
Desde el dramático reencuentro de Chris Eubank Sr. con su hijo hasta las caminatas hacia el ring cargadas de nostalgia, los 60,000 asistentes vivieron una atmósfera al rojo vivo cuando sonó la primera campana. La pelea superó todas las expectativas.
Sería sorprendente que la revancha fuese tan violenta como el primer duelo, dado que gran parte del odio acumulado ha sido reemplazado por un respeto a regañadientes.
La revancha aún está a tres meses de distancia, pero Benn admite que, al menos por ahora, sus emociones no arden con la misma intensidad.
“No me gusta. No creo que el rencor sea el mismo, creo que lo saqué todo. Ojalá así sea.
La verdad es que no me importa demasiado. Lo hizo bien, fue más fuerte y más resistente de lo que pensaba.
Pero el que me fallé fui yo mismo. Ni siquiera puedo mirarlo a él. Solo me miro y pienso: ‘¿Qué estabas haciendo ahí dentro?’.”